¿Sabes qué son estas bolsas que cuelgan de algunos árboles del barrio?

bolsas procesionarias

Se trata de collares antiorugas y forman parte de los tratamientos contra la oruga procesionaria que el Ayuntamiento de Madrid lleva a cabo anualmente en las zonas verdes y parques de toda la ciudad desde el fin del verano hasta finales del mes de febrero, momento en el que concluye la fase de metamorfosis del insecto y las orugas comienzan su descenso de los pinos y cedros, donde se encontraban sus nidos, para enterrarse en el suelo y depositar sus larvas.

El tratamiento de esta plaga se lleva a cabo mediante técnicas respetuosas con el medio ambiente y consta de cuatro fases. La primera de ellas se ejecuta durante los meses de verano y consiste en la colocación de trampas con feromonas que atraen y capturan a los ejemplares macho de la mariposa de la procesionaria. Así se evita la fertilización de la mariposa hembra e impide la puesta de huevos, que dan lugar con posterioridad a las orugas.

Entre los meses de octubre a noviembre, se tratan los árboles con endoterapia, una técnica que introduce productos fitosanitarios autorizados en la savia de los árboles, a través de pequeños orificios, para que llegue a las hojas de las que se alimentan las orugas y mueran. Este tratamiento se aplica generalmente en árboles que presentan dificultades para su accesibilidad, ya sea por su altura o por su ubicación dentro de patios interiores o zonas cerradas.

La retirada de los nidos de este insecto se lleva a cabo durante los meses de enero y febrero. Sus «bolsones», que se encuentran en las copas de los árboles, se retiran mediante tijeras de pértiga o plataformas de poda, siendo este tipo de actuación la que presenta una mayor efectividad en las tareas de eliminación del insecto.

En el mes de febrero y como fase final del tratamiento de la plaga, se procede a la colocación de anillos perimetrales alrededor de los troncos de los árboles para impedir el descenso de las orugas al suelo e imposibilitar la formación de las procesiones de orugas. En la presente campaña se han colocado 1.874 anillos de estas características.

A pesar de todas estas medidas, no han sido tratados todos los pinos del Barrio Salvador que se encontraban afectados, así que ten precaución si encuentras orugas en el suelo, evita su manipulación y acercarte a ellas, pues podrían producirte lesiones en ojos, piel y mucosas, también a las mascotas. Hasta la fecha hemos visto numerosas orugas en la calle General Aranaz con Siro Muela (gran pino que recae sobre la acera de General Aranaz) y en la calle Telémaco.

Si encuentras orugas procesionarias, puedes reportarlo al 010. Para ampliar información acerca del tratamiento de este insecto por parte del Ayuntamiento de Madrid, puedes entrar aquí.

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