El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado el PAMCA, un plan de acción para reducir la contaminación acústica que responde al mandato establecido por la Ley del Ruido (37/2003) y por los reales decretos que la desarrollan, y que obligan a las administraciones competentes a elaborar y aprobar planes de acción destinados a reducir la población expuesta a elevados niveles sonoros y a preservar y reforzar las zonas tranquilas de la ciudad.
El plan municipal, aprobado de manera inicial el 18 de septiembre, establece una serie de medidas correctoras que buscan reducir el ruido y avanzar hacia una movilidad más silenciosa, impulsando el transporte público, el uso de vehículos eléctricos, la ampliación de puntos de recarga, el desarrollo de la red ciclista y la renovación de flotas municipales. Dentro de este mismo objetivo, se inscriben también grandes obras de transformación como el soterramiento de la A-5 y la construcción del futuro Paseo Verde del Suroeste, que reducirá un 90 % el tráfico en superficie, o la cubrición de la M-30 a la altura de Ventas, que eliminará el efecto barrera entre los distritos de Salamanca y Ciudad Lineal, generando nuevos espacios verdes con un beneficio en materia acústica para los vecinos de la zona.
Entre las medidas ya ejecutadas, destacan el desarrollo de la Ordenanza de Movilidad Sostenible, la ampliación de bicimad y del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), la protección de los entornos escolares, la creación de las zonas de bajas emisiones, la instalación de asfaltado fonoabsorbente, las ayudas Cambia 360, que han provocado una progresiva modernización del parque automovilístico, la declaración y revisión permanente de las Zonas de Protección Acústica Especial (ZPAE), el estudio y análisis de las medidas necesarias para compatibilizar la celebración de grandes eventos con el descanso de los vecinos y las acciones de inspección, sensibilización y educación desplegadas en los 21 distritos.
Desde 2006, Madrid ha logrado reducir en torno al 80 % la población expuesta a niveles elevados de ruido. Solo respecto a 2016, la población expuesta se ha reducido más de un 50 % en el periodo nocturno y un 40 % en los periodos diurno y vespertino. La comparativa de personas expuestas al ruido por tráfico rodado sitúa a la ciudad de Madrid por debajo de grandes ciudades europeas como Berlín, Bruselas, París, Hamburgo o Viena. Destacan de manera positiva especialmente los valores durante el periodo nocturno, en el que Madrid se sitúa muy por debajo de las ciudades con mayor población expuesta (26 puntos por debajo de Viena, 21 por debajo de París o 6 por debajo de Berlín para el caso del indicador nocturno).
Se trata de una hoja de ruta que apuesta por continuar avanzando en la mejora del transporte público (incrementar el porcentaje de autobuses eléctricos en la Empresa Municipal de Transportes, evaluar la reducción de los tiempos de tránsito y de espera en las paradas, incentivar la creación de carriles Bus-VAO…), impulsar la renovación de neumáticos, fomentar la movilidad peatonal y la micromovilidad, incentivar el uso de vehículos más silenciosos, ampliar el SER, integrar criterios acústicos en el planeamiento urbano y la construcción de equipamientos, instalar más pantallas acústicas y paneles fonoabsorbentes en el acceso de pasos inferiores y seguir avanzando en las medidas orientadas a una mejor gestión del ocio (campañas de mediación social y sensibilización sobre ocio nocturno responsable, gestión de las ZPAE y de los grandes eventos, control de actividades potencialmente molestas por ruido…).
