Desde el 19 de enero, la DGT y la app de coches compartidos TRIBBU, colaboran en un proyecto piloto con más de 5.000 empleados de empresas del Barrio Salvador. Por el momento son seis las que se han unido al proyecto “28027 comparte coche”: Banco Santander, Alsa, Grupo Planeta, Vocento, ASISA y la propia DGT.
Se trata de una iniciativa de movilidad segura y sostenible dirigida a reducir la siniestralidad vial laboral y mejorar la fluidez del tráfico en el entorno de su sede principal (C/Josefa Vañcárcel 44), una zona con gran concentración de centros de trabajo y desplazamientos diarios.
El objetivo del proyecto es reducir el número de vehículos que circulan con una sola persona y fomentar el uso compartido del vehículo privado entre personas trabajadoras de distintas empresas del entorno, facilitando el acceso a plazas de aparcamiento y desarrollando una movilidad más eficiente, segura y respetuosa con el entorno urbano.
TRIBBU proveerá la plataforma tecnológica para la gestión del carpooling facilitando la inscripción, organización de trayectos y seguimiento de participación entre otros y la DGT pondrá a disposición hasta 30 plazas de aparcamiento en sus instalaciones, destinadas a las personas usuarias del proyecto cuando no dispongan de plazas en sus respectivas empresas. Este incentivo refuerza la viabilidad del vehículo compartido como alternativa real al uso individual del coche y contribuye a ordenar el acceso al área.
Los desplazamientos al trabajo siguen siendo un ámbito prioritario de actuación en materia de seguridad vial. Según datos del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el trabajo, uno de cada diez siniestros de trabajo con baja es de tráfico y, dentro de ellos, el 72% se produce en desplazamientos in itinere, es decir, en el trayecto entre el domicilio y el lugar de trabajo.
Compartir coche se enmarca en las medidas recogidas en el Plan Tipo de Movilidad Segura y Sostenible en la empresa, promovido por la DGT, el INSST y la Inspección de Trabajo como referencia para empresas y administraciones públicas, y se alinea con los objetivos de la Estrategia de Seguridad Vial 2030, que apuesta por integrar la seguridad vial en las administraciones, empresas y organizaciones.
Para las empresas participantes, el proyecto representa una actuación concreta de responsabilidad social corporativa, al incorporar la seguridad vial, la movilidad sostenible y la reducción del impacto ambiental en sus políticas internas, en línea con las recomendaciones de la DGT. Estas actuaciones contribuyen, además, al cumplimiento de compromisos en materia de sostenibilidad, prevención de riesgos laborales y buen gobierno.
Con este proyecto, la DGT refuerza su compromiso con la reducción de la siniestralidad vial laboral, la mejora de la movilidad cotidiana y la promoción de hábitos de desplazamiento más seguros y responsables. La experiencia del piloto permitirá extraer aprendizajes valiosos con vistas a su posible extensión a otros entornos empresariales y territoriales.
