Cómo actuar ante la presencia de niveles altos de polvo sahariano en suspensión

polvo sahariano en madrid

La intrusión de masas de aire africano ha traido a Madrid la presencia de altos niveles de partículas de polvo sahariano en suspensión o calima, partículas que esta noche han teñido las calles de naranja y que resultan perjudiciales para la salud.

Al respirar inhalamos cualquier partícula que se encuentre en el aire. Las partículas pasan un primer filtro en nariz, faringe y laringe, desde donde pueden ser expulsadas al toser, estornudar, con la saliva o por vía esofágica. Si no se expulsan, las partículas más gruesas PM10 suelen quedar retenidas en los tramos altos del sistema respiratorio (tráquea y bronquios) mientras que las PM2,5 penetran hasta zonas más profundas, pudiendo alcanzar los bronquiolos y quedar depositadas en los pulmones. Las PM0,1  ultrafinas, alcanzan los alveolos, lugar donde se realiza el intercambio de gases, pudiendo pasar al torrente sanguíneo, por lo que podrían causar efectos más severos para la salud.

La exposición a niveles elevados de partículas puede causar:

  1. Irritación de las vías respiratorias y de los pulmones, con riesgo de aparición de bronquitis, mayor susceptibilidad a infecciones respiratorias y reagudización de sintomatología en pacientes con enfermedades crónicas respiratorias (enfisema, EPOC…), asmáticos y alérgicos.
  2. Asimismo, puede generar respuestas inflamatorias en el sistema circulatorio, con cambios en la viscosidad de la sangre y de la presión arterial con restricción del suministro de oxígeno a los tejidos, agravando la sintomatología de enfermedades cardiovasculares y pudiendo provocar arritmias, infarto agudo de miocardio y accidentes cerebrovasculares (ictus isquémicos).
  3. La exposición crónica a material particulado ha mostrado un aumento de la incidencia de cáncer. De hecho, las partículas en suspensión han sido clasificadas como cancerígenos humanos por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC).
  4. Distintos estudios científicos sugieren que la exposición a altos niveles de partículas también puede asociarse con bajo peso al nacer y partos prematuros, por lo que las embarazadas son un colectivo de especial protección ante estos episodios.
  5. De forma global, estos contaminantes pueden incidir en la reducción de la esperanza de vida en la población expuesta.

¿Qué personas pueden verse más afectadas?

Son más sensibles a los efectos de este contaminante personas con asma y otras enfermedades respiratorias crónicas (enfisema pulmonar, EPOC…) enfermedades cardiovasculares, diabetes, trastornos inmunológicos,  pacientes oncológicos, consumidores/as de drogas y alcohol, embarazadas, así como menores de 6 años y mayores de 65 años.

Niños y niñas pueden ver aumentada su exposición en comparación con los/las adultosas debido a que realizan un mayor número de inspiraciones por minuto y a que dedican más tiempo a juegos o actividades que requieren esfuerzo físico. Además todavía no han alcanzado la madurez pulmonar y presentan mayor frecuencia de enfermedades agudas del sistema respiratorio, lo que los hace más vulnerables.

Las personas de edad avanzada tienen un riesgo incrementado por la mayor posibilidad de padecer una enfermedad subyacente de las ya mencionadas. Asimismo, en momentos de alta exposición, la realización de actividad física puede ser un factor que potencie los efectos negativos en salud, incluso en personas que no presenten ninguna patología previa.

¿Cuáles son los principales síntomas?

  • Irritación de ojos, nariz y garganta
  • Tos y flema
  • Sibilancias
  • Palpitaciones
  • Molestias al respirar pudiendo notar sensación de opresión o dolor en el pecho
  • Sensación de falta de aire
  • Fatiga o cansancio inusuales

Estos síntomas pueden exacerbarse en aquellas personas que se encuentren desarrollando actividades deportivas al aire libre, pues al realizar inspiraciones más rápidas y profundas entrarían más partículas en sus pulmones.

Recomendaciones sanitarias

Para la población en general, es necesario evitar permanecer durante mucho tiempo en espacios abiertos, mantener las ventanas de las viviendas cerradas y evitar hacer esfuerzos físicos al aire libre. En caso de salir a la calle, es recomendable el uso de la mascarilla.

Además de las medidas anteriores, la población más vulnerable, con afecciones, embarazadas, los menores de seis años y las personas mayores de sesenta y cinco años, deberán limitar la exposición prolongada, así como la realización al aire libre de ejercicio físico o actividades que requieran esfuerzo siempre que haya una alta concentración de partículas y siempre limpiar las superficies afectadas de la casa con un paño húmedo.

Si sientes ahogos, te cuesta respirar, te sobreviene una tos profunda, o empeoran los síntomas de tu patología previa, acude a un servicio de urgencias.

Deja tu comentario

Contenido protegido