Esta es la realidad de algunos de nuestros parques infantiles

Si hay una cosa que nos gusta especialmente del Barrio Salvador, es la posibilidad de criar a nuestros hijos en contacto con la naturaleza. Pero lo que definitivamente no nos gusta es encontrarnos con áreas de juego infantil en la que lo que menos importan son los niños, su seguridad y la limpieza.

Cierto que las áreas de juego del barrio, en general, tienen para todo tipo de comentarios (arena sucia, restos de botellón semanal, farolas que no se encienden, etc.) pero van llegando al aprobado si los comparamos con otras muchas zonas de Madrid.

Sin embargo, el parque infantil de la calle Riobamba se supera. Si no nos fallan los cálculos y para que @lineamadrid tome nota, se encuentra en el número 4. Y si nos fallan, también dejamos un mapa debajo de las siguientes imágenes, que hablan por sí solas.

Aprovechamos también para recordar al Ayuntamiento la obligatoriedad de realizar inspecciones y trabajos de mantenimiento tanto al equipamiento de los parques infantiles de exterior como del área (recuerden: norma UNE-EN 1176-7 y UNE 147102).

¿Parecía bonito debajo de tanto árbol, verdad? Pues no.

parque infantil riobamba

Las principales inspecciones que deben realizarse:

La inspección ocular de rutina del área de juego y su equipamiento, que sirve para identificar riesgos derivados de su propio uso, de los actos vandálicos o de los agentes climatológicos. Conviene observar los deterioros existentes apreciables a simple vista y mantener al área de juegos libre de objetos peligrosos (vidrios, piezas metálicas, piedras, etc.). La periodicidad máxima debe de ser mensual, pudiendo llegar a ser diaria en determinados casos extremos. El informe deberá analizar detalles de estado de conservación general, la existencia de pintadas o daños, y si es necesario sustituir alguna pieza o realizar un mantenimiento correctivo.

La inspección funcional de los juegos del parque infantil, que es una inspección más profunda cuyo objetivo es comprobar el funcionamiento, la estabilidad, los anclajes o cimentaciones de los juegos y equipos, y observar el estado y desgaste de piezas o componentes. Se aconseja una periodicidad de la inspección entre 1 y 3 meses. El informe analizará los detalles particulares de los elementos como pueden ser el estado de limpieza, la existencia de pintadas, la existencia de piezas peligrosas, elementos desgastados, la sujeción, nivelación y anclaje de los elementos, la cimentación, el estado de las cuerdas, cadenas, muelles, asientos y paneles, el estado de la pintura, las barras de protección y los propios de cada juego como los columpios, toboganes, balancines, trepas, torres, etc.

El mantenimiento preventivo de rutina debería cumplir los requisitos de la norma UNE-EN 1176-7, debiendo tener en cuenta las instrucciones del fabricante.

El mantenimiento correctivo también debería cumplir los requisitos de la norma UNE-EN 1176-7, debiendo incluir las medidas a tomar para corregir los defectos o para restablecer el nivel de seguridad del parque infantil, como pueden ser la sustitución de piezas o trabajos de soldadura o reparación. En caso de deterioros graves que pongan en peligro el uso de los juegos, deberá procederse a la reparación inmediata o a la retirada o clausura del mismo.

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